El buceo, una actividad segura para un verano atípico

Este verano está siendo de todo menos normal. Playas con aforos limitados, distancias de seguridad, piscinas cerradas, parques acuáticos con muy pocos visitantes, terrazas con las mesas llenas pero con muy pocas mesas… Y luego queda el miedo, ese miedo que muchos de nosotros tenemos a contagiarnos de una enfermedad que puede no suponer un cambio en nuestras vidas pero que también puede llegar a ser mortal. Nadie sabe cómo se va a comportar el Covid19 en su cuerpo, y quienes se creen a salvo tienen, en mi opinión, muy pocas luces.

Este verano está siendo de todo menos normal. Playas con aforos limitados, distancias de seguridad, piscinas cerradas, parques acuáticos con muy pocos visitantes, terrazas con las mesas llenas pero con muy pocas mesas… Y luego queda el miedo, ese miedo que muchos de nosotros tenemos a contagiarnos de una enfermedad que puede no suponer un cambio en nuestras vidas pero que también puede llegar a ser mortal. Nadie sabe cómo se va a comportar el Covid19 en su cuerpo, y quienes se creen a salvo tienen, en mi opinión, muy pocas luces.

Sin embargo, tampoco es una tontería pensar en la depresión que pueden llegar a tener algunas personas tras verse encerradas en casa durante más de un mes, el impacto psicológico que puede llegar a tener en ciertas personas el ver a todo el mundo por la calle con mascarillas, o el miedo que puede generar el hecho de salir a la calle y socializar con personas ajenas a nuestro núcleo familiar. Debemos tener en cuenta que si somos tajantes en todo esto habrá mucha gente con problemas. Es más, incluso quienes no tenemos problemas aparentemente podemos acabar entrando en un estado de pre-depresión al ver cómo nuestro verano y nuestras vacaciones, se esfuman.

Y está claro que aquí lo más importante es la salud, y no voy a volver a decir eso de que por culpa de unos pocos nos vamos a tener que fastidiar muchos porque, aunque los irresponsables han demostrado que así es como va a ser, ya no tiene sentido seguir con lo mismo. La segunda ola de Covid19 en España ya está aquí, y lo digo a sabiendas de que ningún experto lo ha dicho en voz alta y a sabiendas de que el Gobierno sigue diciendo que por ahora está todo controlado. Lo digo porque es lo que pienso, y porque creo que la cosa se va a poner peor en poco tiempo.

Sin embargo, y hasta que no haya más remedio que volver a quedarnos en casa (ojalá esto no suceda de nuevo), creo firmemente que si tenemos civismo y respetamos las medidas básicas de prevención, aún hay cosas que podemos seguir haciendo y con las que podemos disfrutar este verano. Yo, en dos semanas, voy a practicar buceo.

Bucear, una actividad individual y segura para este verano

Empecé a practicar snorkel hace un par de años pero aunque suene muy cool y diferente, el snorkel es el buceo a pulmón de toda la vida. Es decir, que te pones unas aletas, unas buenas gafas de buceo con tubo para respirar y empiezas a bucear.

La técnica es sencilla, pero he de reconocer que no todo el mundo puede practicarlo pues, por algún extraño motivo, no terminan de entender cómo han de sumergirse y expulsar el agua del tubo para poder seguir respirando cuando suben de nuevo a la superficie. Además, también están las personas que, directamente, no consiguen respirar por la boca, es decir, por el tubo, y se agobian practicando snorkel.

No obstante, pienso que es una de esas actividades aptas para casi todo el mundo que, además, nos aporta una riqueza maravillosa.

El año pasado, viví una de las mejores experiencias de snorkel de mi vida. Alquilé un barco con unos amigos, amantes también de este deporte, en Náutica Jiménez, y nos adentramos en las aguas del mediterráneo para ver la riqueza que esconden sus profundidades.

Lo bueno de alejarse de la costa es que hay menos polución y los peces nadan con mayor libertad, lo malo es que la profundidad es mayor y cuando buceas a pulmón no se puede llegar muy lejos así que teníamos limitarnos a la superficie.  Sin embargo, cuando realizas esta actividad con un aficionado que tiene muchos años de experiencia puedes encontrarte con cosas maravillosas, y eso es lo que me pasó a mí.

Alejados del bullicio de las playas de Cartagena pero relativamente cerca de uno de los entrantes de tierra de este municipio, hay un área rocosa donde crece la vegetación y habitan muchas especies de peces. Fue maravilloso poder bucear en esa zona, una pena que solo se tenga acceso a ella desde el mar porque a nado queda demasiado lejos y barcos no tenemos todos. Eso sí, os aseguro que volveré a alquilar un barco para visitar de nuevo ese espacio, eso lo tengo claro.

Buceo con bombona de oxígeno

Pero este año quería algo más, quería ver esas profundidades que con el snorkel no puedes ver. Quería ir un poco más allá así que me informé para saber dónde podía hacer el curso que me ofrece el título de Open Water, un título que te permite bucear hasta cierta profundidad con bombona de oxígeno.

He de decir que me hablaron de muchas escuelas, pero pensé que tal vez podría hacer el curso en una especie de escapada vacacional así que me decanté por Puerto Buceo, en Cádiz, ciudad destino de mis esperadas vacaciones 2020.

Llevamos varias semanas pensando en si ir, o no ir, por el tema Covid19 pero tras darle muchas vueltas hemos pensado que si mantenemos las normas de seguridad en todo momento, usando mascarilla, lavándonos las manos a menudo, usando gel hidroalcohólico, manteniendo la distancia de seguridad, etc. tendríamos las mismas posibilidades de contagiarnos que en casa, saliendo a la calle a por el pan. ¿Y qué deporte puede haber más seguro para practicar este verano que el buceo? Si bien es verdad que utilizas un material que normalmente es alquilado, o prestado, si está debidamente desinfectado ¿qué peligro podría haber? Es un deporte individual, sin contacto con otras personas y en un medio acuático salino. En una sola palabra, perfecto.

No os voy a recomendar practicar snorkel o buceo solo porque a mí me guste hacerlo, os lo voy a recomendar porque es el deporte perfecto para salir de la rutina este verano y adentrarte en un mundo nuevo, lleno de maravillas por descubrir, y totalmente seguro de practicar en este verano tan atípico.

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