Moda de alta costura

Adoro la alta costura pero muchas veces no se encuentra al alcance de mi mano. No soy precisamente la Preysler en cuestión de economía así que me conformo con otras tendencias en moda. Sin embargo no puedo evitar soñar con el glamour de las pasarelas, tanto para mí como par a mi hija de 4 años que es un bombón.

Hace unos días una amiga me descubrió una web muy especial. Por lo visto tiene una boda este año y quería comprarse algo bonito y elegante pero el presupuesto era reducido así que investigando encontró miticca.es, una tienda online de la diseñadora Isabella Gobarodi con diseños y vestidos a precios mucho más económicos que en la tienda física. Quizá el hándicap es que no te los puedes probar pero como se pueden devolver, si los pides con tiempo y cuando llegan a casa no te convencen, puedes cambiarlo por otro.

MODA INFANTIL VINTAGE

Y es que últimamente me he descuidado mucho en este sentido porque, a pesar de adorar la moda y de que siempre me he decantado por eso de tener menos ropa en el armario pero con más clase, al tener una pequeña a la que quiero vestir tan “cool” como a mí pues he tenido que recortarme notablemente, sobre todo este año pasado en el que descubrí una marca de moda infantil sevillana de alta gama. No es barata pero, es tan bonita, que me enamoro cada día más de mi pequeña cuando la visto con esos trajecitos tan monos.

De todos modos la alta costura está de capa caída, o al menos eso es lo que me parece a mí. Antes, ibas a las tiendas de los centros comerciales, y podías ver cómo las marcas más comerciales creaban diseños copiando las creaciones de los diseñadores de alta costura, desde Doce y Gabbana hasta Carolina Herrera, pero últimamente modas como las de Inditex tienen sus propios diseñadores que crean moda porque al final, lo que llevamos todos es lo que venden estas tienda su no lo que exponen los diseñadores en las pasarelas de Cibeles, París, Nueva York o Milán. De hecho, si me paro a pensar, lo único que ha llevado mi hija realmente de pasarle ha sido un vestidito de Ágata Ruíz de la Prada, todo lo demás ha sido por imitación o por creación de modistas, al menos hasta que encontré la marca sevillana hace unos meses.

Y es que, por mucho que nos empeñemos en ver las cosas de color de rosa, la moda es cara, y lo es porque nos empeñamos en que lo sea. Lo que quiero decir es que los pantalones que llevo ahora mismo puestos me costaron 30 euros en una tienda  pero son prácticamente iguales que los que le vi a mi hermana pequeña ayer puestos y me dijo que le costaron 12 euros en un chino. Y digo yo… ¿quién dice que la ropa que venden estos comerciantes es de mala calidad?  Porque a veces veo cada cosa que alucino en pepinillos.

En fin, a mí siempre me seguirá gustando vestir bien y me seguiré gastando más dinero que mis amigas en moda pero hay otros que tiene otros vicios y como soñar se cobra pues seguiré soñando con modelitos de Vittorio y Luccino.