Té verde e infusiones para cuidar la salud con criterio

Al hablar de lo importante que es tener costumbres en el día a día sanas, lo cierto es que el té verde o tomar una infusión es algo que se incorpora a la rutina muchas veces sin pensarlo, pero que puede llegar a aportarnos más de lo que pensamos.

No solo estamos hablando de una bebida caliente que nos acompaña en los momentos de descanso, sino que lo hacemos de una costumbre que permite ayudar a hidratarse mejor, reduciendo el consumo de bebidas más azucaradas y sumando compuestos interesantes para la salud. Si se eligen bien y los tomamos con sentido común, pasan a ser un gran apoyo para disfrutar del día a día.

La popularidad que tiene el té verde no es por casualidad, puesto que se ha estudiado el contenido en antioxidantes, su apoyo al metabolismo y la relación que tiene con los diferentes aspectos de la salud cardiovascular.

En el caso de las infusiones, cuentan con una variedad amplia de usos y perfiles, desde opciones suaves hasta otras mezclas pensadas para poder relajarse, ayudar a facilitar la digestión o proporcionar una mayor sensación de confort.

Comprender qué es lo que aporta cada una es algo que ayuda a no tomarla solamente por costumbre, sino con mayor criterio.

¿Qué nos aporta el té verde?

Su procedencia, como nos confirman los profesionales de Legumbres Astorga, es de la misma planta que otras clases de té, pero el proceso por el que se elabora hace que cuente con una gran cantidad de compuestos bioactivos. Destacamos entre ellas las catequinas, a las que se les atribuye una cantidad importante de sus propiedades antioxidantes. Una capacidad para luchar contra el estrés oxidativo, que es uno de los motivos por los que el consumo regular ha llegado a despertar gran interés en el sector de la salud.

Del mismo modo, se ha estudiado mucho su importante papel en el apoyo cardiovascular. Hay fuentes que hablan de que puede ayudar a la reducción del colesterol LDL, mejorando la elasticidad existente en los vasos sanguíneos. El consumo regular se asocia con una mejor regulación de la presión arterial, puesto que protege frente a otros problemas cardiovasculares. No hablamos de un remedio milagroso, pero sí de una bebida que es posible que encaje bien en un estilo de vida sano.

Otro de los aspectos conocidos del té verde es la relación que tiene con el metabolismo. Existen bastantes personas que lo incluyen en la rutina porque ayuda a que aumente la oxidación de las grasas y ayuda a que se haga un gasto energético mayor.

Todo esto explica que se vea habitualmente en costumbres o dietas orientadas al control del peso. De todas formas, debemos entenderlo solo como un complemento, no como una solución aislada.

Té verde y concentración

Entre las ventajas más comentadas del té verde podemos hablar sobre el interesante efecto que tiene en materia de atención y de claridad mental. Existe una combinación acertada de cafeína y L-teanina, la cual ayuda a favorecer un estado de alerta más suave que el del café.

Este perfil es bastante más interesante para los que quieren activarse sin que sientan un pico tan elevado de energía.

Hay personas a las que les gusta tomarlo por la mañana o a media tarde, por eso. Así se mantienen despiertas y rinden mejor, sin sentirse tan nerviosas. Esta es una diferencia que hace que el té verde sea una opción que es muy valorada por los que desean contar con un estímulo más moderado en su rutina del día a día.

Al igual que pasa con cualquier bebida que tiene cafeína, merece la pena ver qué tolerancia personal tenemos y no abusar.

Infusiones para cada momento

Sin duda alguna, las infusiones cuentan con un abanico bastante más amplio en cuanto a sabores, sensaciones y funciones. Todas no tienen cafeína y eso hace que sean una opción de lo más interesante para la noche o para las personas que gustan de bebidas más suaves. Las hay que se toman para relajarse, pero otras acompañan la digestión o se toman simplemente por gusto. Existen infusiones que destacan por el gran contenido que tienen en antioxidantes naturales y vitamina C, como ocurre con el hibisco o el escaramujo.

La manzanilla, ortiga, el jengibre o la menta cuentan con presencia habitual en las recomendaciones de bienestar, por su gran practicidad y beneficios para la salud.

Lo bueno que tienen las infusiones es que se pueden adaptar al consumo al momento. No buscamos lo mismo a primera hora, después de comer o antes de dormir. Por este motivo es mejor elegir con calma y no pensar en ellas como una única categoría homogénea. Cada planta nos ofrece un matiz diferente.

Su papel en la digestión

Hay bastantes personas que recurren al té verde o a algunas infusiones por la manera en la que se sienten luego de haberlas tomado. Se dice del té verde que ayuda a que las digestiones sean más ligeras y se reduce la hinchazón abdominal. Esto no significa que se puedan solucionar problemas digestivos que tengan gran complejidad, pero sí que se puede ir incorporando a rutinas más amables para el estómago.

Del mismo modo, las infusiones herbales están asociadas con una gran sensación de confort. La menta, la manzanilla o el jengibre las podemos ver habitualmente en recomendaciones para después de comer o en los momentos en los que el cuerpo nos pide tomar algo más suave.

Lo que no hay que hacer es tomarlas como sustituto de una valoración médica cuando tenemos molestias persistentes, sino como un apoyo en situaciones normales del día a día.

Apoyo a la inmunidad y antioxidantes

Otra de las razones por las que el té verde y las infusiones han ido ganando cada vez más protagonismo es por su perfil antioxidante. Los antioxidantes son de gran ayuda para luchar contra los daños que causa el estrés oxidativo, un proceso que vivimos a diario y que está relacionado con el envejecimiento de las células. Pese a que no hacen magia, sí que pueden ir sumando dentro de una alimentación variada.

Existen fuentes que relacionan el té verde con el apoyo al sistema inmunitario. Se puede decir que hay infusiones como la ortiga o el hibisco que tienen antioxidantes y nutrientes bastante interesantes.

¿Cuándo conviene tener cuidado?

Pese a la buena fama del té verde y de las infusiones, no debemos pensar que para todo el mundo son igual de buenas. Cabe recordar que el té verde contiene cafeína, así que las personas sensibles pueden notar sus efectos, especialmente si se toma a últimas horas del día.

Del mismo modo, se debe vigilar el consumo cuando se combinan con algunos medicamentos o si hay problemas de salud.

En el caso de las infusiones, el cuidado más importante se encuentra en la mezcla exacta y en el cuidado que se le da. No todas son inocuas cuando se toman en grandes cantidades y hay plantas en las que no se recomiendan en situaciones concretas.

Lo mejor es leer bien el envase y no asumir que lo natural sea sinónimo de “apto para todo el mundo”.

Una costumbre que suma

Estamos ante unas soluciones versátiles que pueden encajar en diferentes momentos del día. Hay sitio para ellas en momentos diferentes. El té verde nos acompaña en una jornada activa, pero una infusión suave encaja mejor en el clásico descanso. Sin duda alguna, la capacidad que tienen para adaptarse a los ritmos de cada persona es uno de sus grandes atractivos.

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