Ourense y su Entroido, un carnaval diferente

En nuestras conversaciones y tertulias de amigos, siempre estaba en el aire el deseo de ir a pasar los carnavales a un lugar tan emblemático como es Ourense. Este año al final nos pusimos todos de acuerdo y decidimos que había llegado el momento de ir, pero claro, nos faltaban los disfraces, por lo que mirando y rebuscando donde podíamos conseguirlos vimos una tienda online que se llama La casa de los disfraces, donde en veinticuatro horas te envían a casa el disfraz que tu hayas elegido junto con los complementos necesarios, porque lógicamente teníamos que ir todos disfrazados para meternos mejor en ambiente, y vivirlo desde dentro, no como simples espectadores. Había que disfrutar del carnaval a tope, ya que son unas fiestas en las que uno puede reírse de todo. En ellas se invierten los roles. Por ejemplo, las mujeres son hombres y los hombres se convierten por arte de magia en esbeltas señoritas.

La capital ourensana y el triángulo mágico formado por los municipios de Xinzo da Limia, Laza y Verín se convierten en Galicia en los reyes del Entroido, que es como allí se  denomina al carnaval, donde hay una larga tradición popular y está considerado como el carnaval rural más antiguo de España. O Entroido de los ayuntamientos de Xinzo da Limia y de Verín tiene la consideración de Fiestas de Interés Turístico Nacional, y el del ayuntamiento de Laza, de Fiesta de Galicia de interés turístico. Aunque en todos ellos prima el deseo de pasárselo bien y disfrutar del buen humor, cada uno de ellos tiene sus peculiaridades. Por ejemplo, en Xinzo da Limia la gente lleva la cabeza cubierta por las pantallas y recorren las calles golpeando dos vejigas de animales secas e hinchadas como globos. En Verín son típicos los cigarróns con sus chocas, que son cencerros que al danzar suenan estrepitosamente. Y en Laza, quizás el más antiguo de todos, son conocidos los peliqueiros, que llevan en la mano una especie de látigo con un mango de madera labrada.

En todos estos lugares se celebran los desfiles con carrozas, música y bailes. En ellos participan tanto adultos como niños, que lo viven y disfrutan durante todo el año preparando los disfraces para esos días, porque el carnaval en Galicia es participativo, todo el que quiera puede unirse y cada año concentra a mayor cantidad de gente, lo cual también se está convirtiendo en una buena iniciativa económica para estas villas, pues sus plazas de alojamiento en hoteles en esas fechas ponen el cartel de completo y los locales de hostelería están a rebosar.

Y estando en Galicia, concretamente en la provincia de Ourense, no nos podemos olvidar de la gastronomía, de la buena mesa. Y estas fiestas están íntimamente relacionadas con ella y tienen sus platos típicos, y como rey del tenemos Entroido el cerdo, acompañado de unos grelos en el típico cocido gallego, un plato excepcional para reponer fuerzas; y de postre, unas orellas, filloas y bica. Mientras que para rematar, un buen licor café, el mejor por estas tierras.

Y a pesar del cansancio físico, nos reímos y disfrutamos tanto que ya estamos pensando en volver para el año que viene, eso sí, planeando el alojamiento con anticipación.