Podríamos decir que la serigrafía es una técnica de lo más novedosa y vanguardista, cuando lo cierto es que no es así. Se trata de una técnica bastante convencional y conocida, muy utilizada para la personalización de objetos. Aun así, no está exenta de innovación y novedad, ya que gracias a la tecnología se adapta a los tiempos y, en la actualidad, existen numerosas técnicas, entre las que podemos encontrar la serigrafía digital.
En el sector de los regalos publicitarios, la serigrafía es la técnica de impresión más utilizada, con unos procesos tan interesantes como necesarios para que se puedan imprimir mediante ella todo tipo de objetos: botellas, camisetas, sudaderas, paraguas…
La técnica consiste en pasar tinta a través de una malla fijada a un marco. La tinta solo pasa por aquellas zonas abiertas del diseño, dejando impreso un acabado firme y con mucha durabilidad. En la actualidad, sigue siendo una de las técnicas de elección para las empresas que quieren personalizar camisetas, bolsas, tazas o incluso la ropa laboral, debido a que permite realizar tiradas grandes con unos costes bastante ajustados.
Como decimos, la serigrafía es un método de impresión que permite que la tinta se coloque sobre la prenda y el objeto a través de una malla que ejerce como plantilla, dejando pasar la tinta únicamente por aquellas zonas en las que se muestra el diseño, bloqueando el paso por el resto del objeto. El proceso se inicia preparando la malla con el dibujo a imprimir. Después se extiende la tinta sobre ella y, realizando una pasada firme, la tinta traspasa las partes abiertas, depositándose sobre la superficie a personalizar. Una vez la tinta se seca, la imagen queda fija. Se trata de una técnica muy utilizada en textiles y artículos promocionales, ya que proporciona colores muy vivos, durabilidad y un acabado uniforme. Lo que permite su aplicación en todo tipo de artículos.
Esta técnica se adapta a todo tipo de materiales, prendas textiles, papel, plástico, objetos rígidos y vidrio o cristal, por lo que es muy utilizada para moda, publicidad y regalos corporativos, e incluso regalos personalizados.
Tipos y características de serigrafía
Su versatilidad la convierte en una opción muy accesible tanto para las empresas de mayor tamaño como para las más pequeñas y los particulares, puesto que permite imprimir desde un simple logotipo hasta un diseño más complejo sin que se pierda detalle o estabilidad en el resultado. Para comprobarlo, basta con visitar Serijerez Decoración en Vidrio, especializados en la serigrafía y decoración industrial en vidrio, donde disponen del servicio más completo.
El tipo más común de serigrafía es la serigrafía tradicional. Utilizada para ropa, bolsas, textil promocional y objetos planos. Su ventaja principal es que proporciona colores vivos y acabados firmes. Se aplica principalmente en el textil debido a que los colores se mantienen durante muchos lavados. En las empresas se recurre mucho a este tipo para la ropa laboral y para crear prendas iguales para el equipo o para una promoción concreta.
Seguimos con la serigrafía digital, más actual e innovadora, similar a la impresión directa, pero con un proceso que se basa en la tinta digital. Esta técnica es adecuada para diseños con mucho detalle o tiradas cortas. Resulta de gran utilidad cuando se persigue el detalle fino o un diseño degradado, aunque no es la opción más rápida cuando se trata de tiradas más grandes.
Con la serigrafía textil se dispone de la técnica adecuada para serigrafiar prendas de todo tipo, como camisetas, sudaderas o bolsas. La tinta penetra muy bien en los tejidos de algodón, proporcionando un toque suave y fijo. Se obtiene un acabado suave sin sensación plástica, por lo que se utiliza mucho en camisetas para eventos, carreras, grupos de trabajo y campañas de marca.
Por último, citaremos la serigrafía para objetos que se aplica en tazas, botellas, cuadernos y artículos rígidos. Sigue los mismos principios que la tradicional, pero adaptados a superficies curvas o cilíndricas. Muy utilizado para serigrafiar artículos rígidos porque permite mantener el color, aunque se les dé un uso frecuente.
Dentro de las características de la serigrafía, destacamos los colores intensos. La tinta queda muy bien fijada, manteniendo un tono fuerte incluso cuando el objeto tiene mucho uso. Es perfecta para la impresión de logos que requieren buena visibilidad.
La alta duración de los diseños es otra de sus características principales. Aguanta lavados y el roce del uso diario, por lo que es muy utilizada, como ya hemos comentado, en ropa textil y promocional.
Es ideal cuando se necesitan tiradas medias o de gran tamaño. A mayor número de unidades, más compensa hacer serigrafía, ya que se trata de una técnica diseñada para realizar pedidos de gran envergadura. Lo que supone menor coste cuando se hacen muchas piezas, otra de sus mejores particularidades. El precio por unidad se reduce de forma considerable cuando los pedidos son mayores.
Los acabados son firmes y uniformes porque la tinta se distribuye de forma regular, dejando una imagen definida y estable, lo que proporciona un aspecto limpio y cuidado al producto final.
Ventajas, desventajas y más cosas sobre serigrafía
Como sucede con todo, la serigrafía cuenta con numerosas ventajas y, en consecuencia, unas cuantas desventajas. Entre las primeras, destacaremos sus colores fuertes y bien definidos en el resultado final, su excelente resistencia al uso y los lavados, el coste por unidad en pedidos de gran tamaño, que es apta tanto para textil como para muchos otros materiales, incluyendo el vidrio, y que es la opción ideal para los logos simples y las campañas que requieren muchas piezas iguales.
En contra, diremos que no es la mejor opción para diseños con muchos tonos o efectos más complejos, cuando se trata de pocas unidades, el coste es mayor que el de otras técnicas, necesita la preparación de una malla por cada color utilizado lo que alarga el proceso, no siempre es viable si la superficie es irregular o tiene formas complicadas, y cambiar el diseño conlleva la necesidad de crear nuevas mallas, incrementando el tiempo de fabricación y los costes.
Para entender tanto las ventajas como las desventajas, conviene conocer el proceso con mayor detalle. Este se inicia preparando el diseño que se transfiere a las citadas mallas. Esta malla se coloca sobre la prenda u objeto y se extiende sobre ella la tinta mediante una pasada firme. Después se pasa la pieza por la zona de secado para que el color quede fijado. Se trata de un sistema sencillo, pero que requiere de una gran precisión para obtener un buen resultado, estable y parejo. Permite imprimir muchas unidades manteniendo el mismo tono y densidad.
La serigrafía en camisetas es una de las más utilizadas, ya que proporciona unos resultados firmes y duraderos en los tejidos. La tinta se adhiere muy bien y ayuda a que los colores se mantengan con los lavados y el uso diario. Permite producir muchas unidades sin que se incrementen los costes de forma notable, lo que resulta clave en las empresas que necesitan ropa para eventos, uniformes o promociones. Por lo que la serigrafía sigue a día de hoy, siendo una opción de lo más utilizada.
Para terminar, volvemos al principio para explicar cómo se crean los fotolitos que se utilizan en serigrafía y sin los cuales sería imposible realizar la tirada. Para empezar, es necesario comprender qué es una imagen vectorizada. Cuando el cliente proporciona el diseño a serigrafiar, la imagen tiene que ser vectorizada, lo que consiste en la conversión de los píxeles de la imagen en una fórmula consistente en puntos y líneas.
Esta imagen vectorizada se fragmenta en cada uno de los colores que la componen para crear el fotolito, para imprimir cada uno en un papel de plástico especial, siempre en color negro. De manera que se pueda aplicar la serigrafía por orden de color y así obtener el diseño deseado.
Las pantallas serigráficas son unas mallas metálicas, a las que hemos aludido en varias ocasiones, enmarcadas en aluminio. Estas pantallas son indispensables para que la tinta pase exclusivamente por el diseño marcado previamente. Cada tipo de serigrafía sigue un proceso similar, pero con matices, y permite obtener el resultado deseado.
En resumen, la serigrafía es adecuada en diseños con pocos colores, donde ofrece un trazo limpio y firme, ideal para logos simples o textos. Cuando se necesitan muchas unidades, el coste por pieza baja cuanto mayor es el tamaño. Si se busca un acabado resistente, la tinta de la serigrafía queda bien fijada y soporta los lavados, el roce y el uso diario. Proporciona colores fuertes y resulta muy visible en las prendas y artículos promocionales.
Con la serigrafía disponemos de una técnica sencilla y compleja a la vez, pero que resulta de gran utilidad para personalizar prácticamente todo tipo de artículos, proporcionando buenos acabados, durabilidad y unos costes ajustados. No obstante, lo más aconsejable es tener en cuenta los materiales a serigrafiar, el diseño que se quiere utilizar y el uso final del producto, para saber si la serigrafía es la mejor técnica en cada situación. En caso de que lo sea, sin lugar a dudas, el resultado no te defraudará.






