Manualidades, un hobby que para hacer en casa.

Manualidades

Las manualidades es un hobby que gana adeptos día a día. Los trabajos manuales son el contrapunto perfecto a la jornada laboral en la oficina, 8 horas delante de un ordenador. Te permiten desconectar del trabajo y descargar las tensiones acumuladas, realizando algo creativo. Las manualidades han estado siempre ahí, pero digamos que las encontramos más necesarias todavía con el estilo de vida frenético que llevamos.

Muchos son los beneficios mentales que nos reportan las manualidades. Nos permiten relajarnos, estimulan la solución mental a los problemas, canalizan nuestra creatividad, pero sobre todo, nos producen satisfacción. Presenciar como el fruto de nuestro trabajo se convierte en un objeto palpable, nos hace sentirnos orgullosos de los que hemos hecho.

Puede ser que hayamos montado la maqueta de un barco. Quizás no sea la maqueta más bonita del mundo, pero la hemos hecho nosotros, con nuestras propias manos.

Para practicar manualidades es importante la constancia y la sistematicidad. Es probable que nuestro primer trabajo manual no nos haya salido como esperábamos. No nos debemos desesperar. La maestría se alcanza con la práctica. Lo importante es persistir y disfrutar del proceso creativo.

El otro problema que nos encontramos para practicar manualidades son los materiales y herramientas. Parece algo secundario, pero no lo es. Cuanta más calidad tengan, mejores resultados puedes obtener y más sencillo te resultará el trabajo. Hoy puedes encontrar materiales para manualidades en un bazar o en cualquier marketplace de internet. Sin embargo, es recomendable acudir a tiendas especializadas. Mi amiga Silvia, que no para de hacer manualidades en casa, me habla de Artespray, una tienda de productos de bellas artes, abierta desde el 2006 y que también tiene una tienda online bastante completa. Allí Silvia acostumbra a comprar las pinturas para decorar sus obras y otros materiales que necesita. “La diferencia a la hora de trabajar se nota” – me comenta.

Estas son algunas cosas que puedes hacer.

Restauración de muebles.

Este hobby resulta muy atractivo, ya que le vamos a encontrar una utilidad directa a lo que estamos haciendo. No vamos a crear desde cero, pero transformamos un producto existente, que quizás ya no era útil o no nos resultaba atractivo, para convertirlo en algo nuevo.

Restaurar muebles puede convertirse en una pasión. La revista El Mueble nos habla de aficionados que recorren los mercadillos de antigüedades buscando muebles antiguos con los que plantearse su próximo reto.

Otros, en cambio, cogen los muebles de la abuela y le dan un aire completamente moderno. Son muebles, que con toda probabilidad, terminarían en la basura o se venderían a un anticuario por un precio testimonial. Y, sin embargo, con esta manualidad, le damos una nueva vida. Conectando con la vida de nuestros antepasados. Es una bonita manera de mantener vivo su legado.

En decoración está de moda el estilo vintage. Una tendencia estilística que no es otra cosa que reinterpretar el pasado con los ojos del presente. No es vivir como se vivía antes, ni utilizar los objetos que se utilizaban cuando se fabricaron. Es adaptarlos a la realidad actual y, sobre todo, a nuestros gustos personales.

Con la restauración de muebles no se practica el estilo vintage, se vive. Puesto que va a ser tu trabajo directo el que va a hacer que ese mueble antiguo regrese a la actualidad.

Para practicar la restauración de muebles es conveniente formarse. No basta con darle una lijada y una nueva capa de pintura al mueble. Quizás presenten problemas de fondo que no avistamos a simple vista. Por suerte tenemos un montón de cursillos y tutoriales para aprender a descubrirlos y a solucionarlos.

Velas artesanales.

La creación de velas artesanales es tendencia. El blog de Cervezas Alhambra se pregunta si son la nueva cerámica. La afición en auge entre los amantes del “hazlo tú mismo”.

Cuenta este blog que desde que los talleres-escuela de cerámica llegaron a los barrios de nuestras ciudades se despertó el interés por rescatar los trabajos artesanales. No tanto por comprar artesanía, que es un mercado que conserva su público, sino por la curiosidad de aprender a hacerlo nosotros mismos.

Frente a las pautas que nos marca la sociedad sobre cómo debemos invertir nuestro ocio, que se basa, en lo fundamental, en gastar dinero y consumir; estos talleres proponen un cambio de paradigma. Aprender y crear.

La fabricación de velas artesanales se está popularizando gracias a las redes sociales; en especial a Instagram, donde encontramos varias cuentas que difunden esta actividad orientada a la aromaterapia. Una de ellas es Blow your mind, donde Sara, la chica que la lleva, comparte con sus seguidores algunos trucos y pasos para crear velas aromáticas desde casa. Sara a su vez, imparte talleres de manera presencial y online. Dice que las velas artesanales sirven de canal para crear comunidades bonitas e interesantes. Personas que se reúnen por una inquietud y una afición en común y que les permite intercambiar las conclusiones que sacan de su experiencia.

Las velas aromáticas artesanales se fabrican con cera de soja 100% natural. A la que se le suelen añadir otros productos naturales como lavanda o corteza o zumo de cítricos (limón, naranja) para modificar su olor. Estas velas son un relajante natural. Lo son cuando las prendemos, con esa llama que ejerce un efecto casi hipnótico sobre nosotros. Y lo son cuando las fabricamos. Puesto que se trata de un proceso en el que no hay cabida para las prisas.

Los beneficios sobre la salud mental y física de las manualidades.   

Además de que nos puedan gustar las manualidades, como hay personas que les gusta el bricolaje, los trabajos manuales nos reportan significativos beneficios para nuestra salud física y mental. Estos son algunos de ellos:

  • Reduce el estrés y la ansiedad. Las manualidades favorecen la concentración en una tarea concreta, ayudando a desconectar de preocupaciones diarias y generando una sensación de calma similar a la meditación.
  • Mejora la coordinación y la motricidad fina. Actividades como cortar, pintar o moldear requieren precisión, lo que ayuda a mantener y mejorar la coordinación entre manos y ojos. Siendo especialmente beneficioso con el paso de los años.
  • Estimula la creatividad Las manualidades estimulan nuestra creatividad y aportan un cauce material en el que volcarlo. Haciendo que desarrollemos nuestra imaginación.
  • Refuerza la autoestima Completar un proyecto manual genera satisfacción personal y esa sensación de logro, que hace que nos sintamos orgullosos del fruto de nuestro trabajo.
  • Favorece la concentración y la atención. Al centrarnos en una tarea concreta durante un tiempo prolongado, se entrena la capacidad de mantener la atención y potencia la concentración.
  • Ayuda a prevenir el deterioro cognitivo. Se ha demostrado que la práctica de trabajos manuales previene y retrasa la aparición de enfermedades relacionadas con el deterioro cognitivo como el alzhéimer y la demencia senil.
  • Promueve el bienestar emocional. Las manualidades, como el arte, actúan como vía de expresión emocional, ayudando a canalizar nuestros sentimientos y mejorar nuestro estado de ánimo.
  • Fomenta la paciencia y la constancia. Muchos proyectos requieren tiempo y dedicación, lo que ayuda a desarrollar habilidades como la perseverancia y la tolerancia a la frustración.

Consejos para crear un taller de manualidades en casa.

Tan importante como hacer manualidades en casa es tener un espacio apropiado para hacerlas. Estos son algunos consejos para configurar ese espacio creativo en tu hogar:

  • Elegir un espacio bien iluminado. La luz es clave para trabajar con precisión. Lo ideal es contar con luz natural, pero también conviene añadir una buena iluminación artificial directa sobre la zona de trabajo para evitar fatiga visual.
  • Reservar una zona específica del hogar. Aunque no se disponga de una habitación completa, es importante delimitar un espacio propio (una esquina del salón, un despacho o una parte del garaje) para concentrarse mejor y no invadir otras áreas de la casa.
  • Separar visualmente el taller. En este sentido, debemos separarlo del resto de la casa. Que para nosotros, como para el resto, quede clara la función de ese espacio. Esto ayuda a mantener el orden y a crear una sensación de “zona creativa”.
  • Contar con una mesa de trabajo amplia y resistente. La superficie debe ser cómoda, fácil de limpiar y lo suficientemente grande como para trabajar con materiales sin limitaciones.
  • Organizar bien los materiales. El orden es clave. Utiliza cajas, cajones, botes o estanterías que te permitan tener todo a mano y evitar el desorden. Una buena organización ahorra tiempo y mejora el trabajo.
  • Ventilación adecuada. Si se utilizan pinturas, pegamentos u otros productos, es fundamental que el espacio esté bien ventilado para trabajar de forma segura.
  • Mantener el espacio limpio y ordenado. Dedicar unos minutos al final de cada sesión para recoger facilita empezar de nuevo sin obstáculos y hace el espacio más agradable.
  • Incorporar elementos inspiradores Añadir ejemplos de trabajos anteriores, pósteres, libros o referencias visuales puede estimular la creatividad y hacer el espacio más personal.
  • Cuidar la comodidad. Una silla cómoda, a poder ser ergonómica es importante, especialmente si se van a pasar largos periodos trabajando en el taller.

El macramé.

Esta es otra de las prácticas artesanas milenarias que se han puesto de actualidad en nuestros días. La revista del País Vasco Kulturklik comenta como dentro de la oferta de cursillos que lanzó el Ayuntamiento de Barakaldo (Vizcaya) para realizar en los centros cívicos de la ciudad durante el curso 2024-2025, el de macramé fue uno de los que más interés despertó.

El macramé es una artesanía textil que realizaban bastante nuestras abuelas y bisabuelas. Con ellas se fabricaban un ajuar para la casa. El macramé servía para hacer colchas, manteles, toquillas, pañitos, etc. Se trata de una técnica que crea tejidos entrecruzando los hilos y rematándolos con un nudo al final.

El macramé moderno lo crearon los artesanos árabes en el siglo XIII y llegó a nuestro país por Al-Ándalus. Aunque era una artesanía árabe, que en principio la practicaban los hombres, uno de los lugares donde más se desarrollo fueron los conventos de clausura de las monjas católicas.

El macramé se extendió por casi todo el mundo y ha sido siempre una técnica de producción textil del pueblo llano. Es uno de los medios por los que las clases humildes se abastecían de los productos textiles que necesitaban a diario.

A pesar de ello, ha habido momentos históricos en los que esta manualidad ha alcanzado una relevancia que ha rebasado su procedencia. Uno de ellos es en la Inglaterra Victoriana. Donde los productos de macramé eran apreciados por las clases pudientes británicas, y por extensión, de medio mundo.

En los años 60 del siglo XX, los hippies se enamoran del macramé. Y utilizan estos tejidos para fabricar chalecos, pareos, bolsos, etc.

Hoy el macramé se ha vuelto popular entre otras cosas por lo relajante que resulta su práctica. Y, cómo no, por la utilidad que se le puede encontrar a sus creaciones.

El reciclaje creativo.   

También conocido como “upcycling” o DIY con materiales reutilizados, más que una manualidad en sí misma, es una filosofía basada en crear utilizando parte de los residuos que generamos en nuestra vida cotidiana. La revista ecologista Way to Sustainable Impact lo define como la habilidad de transformar los residuos en arte.

Es un enfoque que entra en coherencia con la preocupación creciente por el cuidado del planeta. Donde prácticas como el reciclaje, la reutilización y la economía circular están cogiendo fuerza. Según estos ecologistas, también es una forma de educar a los niños, de una manera creativa y divertida, de llevar una práctica respetuosa con la naturaleza.

A un nivel básico, algunos residuos que generamos en casa  los podemos reutilizar asignándoles otra función, como utilizar las botellas de plástico como macetas para adornar nuestra terraza o transformar los botes de vidrio en bonitos floreros. Pero lo cierto es que desarrollando este planteamiento y dándole rienda suelta a nuestra creatividad, podemos crear piezas de manualidad más complejas y bellas.

Sin duda, las manualidades son una manera de utilizar nuestro ocio de una forma creativa y productiva.

 

 

 

 

 

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