Cada vez viven más personas solas. Alquilan o compran un apartamento para vivir ellos, no una familia. Los singles se han convertido en un nicho de mercado, también para el sector inmobiliario y todo lo que tenga que ver con el hogar. ¿Qué cocina es la más adecuada para ellos?
En los singles tenernos dos perfiles principales, claramente diferenciados. Por un lado, están los profesionales jóvenes que tienen un `poder adquisitivo suficiente como para mantener una vivienda ellos solos. Y, por otro lado, los separados y divorciados. Un colectivo cada vez más numeroso. Personas que deben replantearse su vida después de un tiempo en el que han vivido en pareja.
Para todos ellos, su casa es su refugio particular. Un ámbito totalmente personalizado en los que vuelcan sus rasgos individuales. Son viviendas abiertas, en las que con frecuencia invitan a otras personas. Un ligue de una noche o una velada con amigos un domingo por la tarde. Pero siempre, estas invitaciones son introducir a los invitados en su mundo.
Las viviendas de los solteros, tal y como está ahora el mercado inmobiliario, son inmuebles pequeños y funcionales. Todo está medido al milímetro.
Partiendo de todo esto, la cocina del soltero debe adaptarse a su estilo de vida y a las condiciones físicas de la vivienda. Teniendo esto en cuenta, analizamos cuál es la cocina más adecuada para un single.
Las condiciones que debe reunir.
Antes de entrar a ver el diseño, es necesario pararse un momento en este punto previo. La cocina del soltero debe reunir unas condiciones concretas. Estas son las características que debe presentar:
- Tamaño compacto y bien distribuido. Una cocina para una sola persona debe ocupar poco espacio, pero debe estar de tal manera distribuida que aproveche cada rincón sin sobrecargar la vivienda.
- Electrodomésticos de bajo consumo y tamaño reducido. Otro aspecto importante son los electrodomésticos. Deben ser modelos pequeños, como frigoríficos bajo la encimera o lavadoras de carga pequeña, que permitan cubrir las necesidades del día a día sin desperdiciar energía ni espacio.
- Mobiliario multifuncional. Utilizar muebles con doble uso, como encimeras extensibles o mesas abatibles, facilitan cocinar, comer y trabajar en la misma zona sin que la cocina se vuelva incómoda.
- Espacios de almacenamiento optimizados. Incluir estanterías altas, cajones organizadores y soluciones verticales, evita el desorden en la cocina y permite guardar todo lo necesario sin acumular objetos.
- Fácil limpieza y mantenimiento. La limpieza es un asunto incómodo para los solteros, que muchas veces pasan gran parte del día fuera de casa. Los elementos de la cocina deben ser fáciles de limpiar, como encimeras laminadas, superficies lisas o electrodomésticos de acero inoxidable.
- Iluminación práctica y bien dirigida. Una mezcla de luz general y luz puntual, con lámparas LED orientadas a la zona de trabajo, mejora la seguridad, la comodidad y crea un ambiente agradable en espacios pequeños.
- Equipamiento esencial. Para un single es suficiente con un menaje de cocina básico, como dos sartenes, una olla, algunos recipientes herméticos y utensilios clave que eviten acumular trastos innecesarios.
- Diseño funcional y estético. Una cocina bien diseñada transmite orden y bienestar. Los colores claros, las líneas simples y el estilo minimalista ayudan a que el espacio se perciba más amplio.
La cocina americana. Una opción desfasada.
A finales del siglo pasado, la cocina americana era la opción más utilizada para los llamados apartamentos de soltero. Consistía en una pequeña cocina abierta, colocada en la pared final del salón y que se separaba de este por medio de una especie de barra de obra. Resultaba graciosa, ya que esta barra solía venir acompañada de taburetes, como si estuvieras sentado en la barra de una cafetería.
En la época en la que se pusieron de moda, el número de singles era inferior al actual. Era una cocina básica, pensada para hombres y partiendo de la premisa de que los hombres solteros no sabían cocinar.
En la actualidad hay tantos singles hombres como mujeres. Y la cocina ha pasado de ser una necesidad a una afición. Muchas personas disfrutan cocinando. Y más si lo hacen para compartir con amigos. En lo que se refiere a cocinar, estas cocinas son totalmente inoperativas.
Desde el punto de vista estético, tampoco son atractivas, teniendo en cuenta los gustos actuales. Si acudes a un apartamento con una cocina americana, parece más que estás en un chiringuito de playa que en la vivienda de una persona.
Las cocinas abiertas, que son la alternativa actual más parecida a las cocinas americanas, separan el área de cocina de la zona del salón por medio de islas o de la extensión de encimeras, que son espacios de trabajo para hacer las preparaciones de la cocina, en vez de lugares en los que poner un plato combinado.
¿Cocina abierta?
La otra pregunta que nos formulamos cuando pensamos en una cocina para un single es: ¿es adecuada una cocina abierta? Por razones de espacio, parece la opción más adecuada. Pero no nos podemos quedar solo en ese aspecto. La Revista AD de decoración analiza en un artículo los pros y los contras de las cocinas abiertas.
Desde luego, la comodidad y el ahorro de espacio es su principal ventaja. A pesar de ello, son cocinas sucias. Que expanden la suciedad por el resto de la casa. Al cocinar es normal que se nos caiga grasa, agua… que sin darnos cuenta vamos a ir extendiéndola por el salón. El tema de los olores es otro de los efectos relevantes. El humo y los olores del cocinado se van a propagar por toda la vivienda. Tener una cocina abierta obliga a extremar el orden y la limpieza. Dejar los bártulos de la cocina desperdigados después de cocinar crea una sensación óptica desagradable en el resto de la casa.
Muchas de estas cocinas abiertas, sobre todo en los apartamentos, están montadas en paralelo. Toda la cocina está encajada en la pared del fondo y un elemento, como una mesa o una isla, la separa del salón. Esta no es la distribución más cómoda para cocinar. Cuando se cocina para uno solo, y eventualmente para invitados, las cocinas en L son las más efectivas. Ofrecen espacio de trabajo y de almacenamiento suficiente. Un diseño que no suele ser el más habitual en las cocinas abiertas.
A título personal, no soy partidario de este tipo de cocinas. Ni tan siquiera para los singles. Si bien, permiten aprovechar mejor el espacio, implican más trabajo en su limpieza y mantenimiento que una cocina cerrada.
Ideas ingeniosas.
Para montar la cocina de un single, y más si no tenemos mucho espacio, tenemos que echar mano de ingenio. En este sentido, la revista El Mueble nos sugiere algunas ideas curiosas.
Una de ellas es separar con elementos arquitectónicos la zona de la cocina y la del salón. La revista propone colocar separadores de barrotes de madera. No parece mala idea, pero volvemos a recurrir a una cocina abierta o semiabierta, donde los humos y olores se van a extender por toda la vivienda.
Otra idea interesante es aprovechar al máximo el espacio y convertir la cocina en un lugar donde comer, no solo para cocinar. Como se hacía antes. Poniendo una mesa en el centro de la dependencia. De esta manera, el salón se reserva al descanso y la relajación. Si te gusta comer viendo la televisión, como nos pasa a muchos, siempre puedes poner una pequeña televisión colgada en la pared.
En cuanto al diseño, podemos recurrir a diferentes estilos, dependiendo de nuestros gustos. Un diseño rústico, con predominio de muebles de madera y repisas a la vista; un diseño más industrial, con los electrodomésticos y parte del mobiliario en acero inoxidable, pero siempre debemos partir de no recargar demasiado la cocina, para que no nos cree sensación de agobio.
Planifícala y ejecútala de golpe.
Rocío, una amiga de Sevilla que compró un loft en el barrio sevillano de Santa Cruz, me dio un consejo que considero interesante introducirlo en este artículo. “Si vas a montar la cocina, hazla de golpe. Lo peor que puedes hacer es ir configurándola poco a poco. Te vas a gastar más dinero y al final verás que las cosas no encajan.”
Ella para montar la cocina de su loft se la encargó a Kouch & Boulé, una marca sevillana especializada en reformas y venta de muebles de cocina y baño, que le equiparon la cocina con un precio cerrado.
En estos casos, como me dijo mi amiga Rocío, lo importante es acudir a la tienda o al contratista con una idea planificada. Luego, como es normal, algunas cosas se podrán hacer y otras no. Por eso es importante contar con la opinión del profesional. De la reunión con la empresa que va a montar la cocina debe salir un diseño consensuado. Un plan que es el que va a marcar la cocina que vas a tener.
En una cocina para un soltero lo importante es que se adapte a sus necesidades y que refleje sus gustos.






