¿Cuál es tu próximo destino?

Es una pregunta un tanto filosófica si la miras desde una cierta perspectiva pero en realidad, para todos aquellos a los que nos gusta viajar, es una pregunta bastante sencilla. Nuestro próximo destino siempre está en mente. Aún no hemos puesto el pie en casa cuando volvemos de un viaje y ya estamos pensando en el siguiente, y da igual si es dentro o fuera de nuestras fronteras, de lo que se trata es de conocer rincones nuevos, lugares donde nunca antes habías estado. Porque nuestro planeta es precioso y único, aunque nos lo estemos cargando.

Hay personas que no organizan nada y les sale todo a pedir de boca. Simplemente, una semana antes (e incluso días) entran en webs como Skycanner o booking y empiezan a mirar todo lo que se les ocurre o lo que se les recomienda, y en menos que canta un gallo tienen un nuevo viaje montado y reservado para los próximos días. Yo no soy así, aunque los admiro, a mí me gusta llevar todo bien amarrado para que nada pueda darme una sorpresa desagradable y, aun así, puede pasar.

Yo soy de esas personas que se apuntan hasta los establecimientos en los que van a comer durante las vacaciones si no voy a un Todo Incluido. De hecho, en mis últimas vacaciones a Tenerife me llevé a puntados los restaurantes por zona, para saber dónde comer dependiendo de el lugar en el que me encontrara. Por ejemplo, una de las noches cenamos en Órdago Médano, un restaurante de cocina vasca muy conocido en las islas, y la pareja de amigos con los que viajábamos prefería cenar en algún otro sitio que sirviera platos más típicos de la zona. Esto, en mi ciudad cualquier sábado, no conlleva ningún estrés para mí. Se cambia de lugar pensado y ya está, pero estando de viaje para mí es un horror tener que modificar planes. En mi cabeza, tener que cambiar de restaurante significa ponernos a buscar en una zona que no conocemos, donde puede que encontremos algo o no, donde puede que comamos bien o no, y donde puede que paguemos de más o no. Es demasiado estresante para mí así que me negué en rotundo y tuvieron que cenar conmigo en el restaurante de cocina vasca. ¿Mandona? puede, pero solo en vacaciones.

Obviamente todo depende de lo que tengas pensado hacer. No es lo mismo tener que buscar vuelos, alojamiento y actividades que pensar en ir a un resort donde todo te lo dan hecho porque tu único objetivo es relajarte bajo el sol en la piscina. Normalmente los viajes culturales, esos en los que quieres visitar muchas cosas en poco tiempo, son los más complicados de organizar.

Por ejemplo, no es lo mismo querer visitar Roma que Benidorm, y aunque hay quien prefiere una ciudad que otra porque todo tiene sus ventajas, la realidad es que en Benidorm te basta con tener un buen hotel que se adapte a tus necesidades y poco más, luego ya puedes tirarte a la bartola en la toalla, ya sea en la playa o en la piscina, y el resto que te queda es pasear, comprar souvenires y comer o cenar en restaurantes de la zona. En cambio, si vas a Roma y solo te preocupas de buscar alojamiento, te encontrarás con que tendrás problemas para hacer las visitas de rigor. Lógicamente los monumentos libres podrás verlos sin problemas, como el Panteón de Agripa, la Piazza Venecia, la Piazza Navona o la iglesia de San Pedro entre otros, pero ya lo de acceder al Coliseo o al Museo Vaticano, e incluso a alguna de las visitas a criptas, ya es más complicado si no tienes reserva de entradas hechas con antelación.

Transporte

Con el tema del medio de transporte ocurre lo mismo, no es lo mismo si piensas viajar en coche particular porque la distancia te lo permite (o porque piensas hacer paradas durante el trayecto) que pretender comprar billetes de avión una semana antes del viaje. SI piensas volar, más te vale mirar las cosas con mucho tiempo de antelación o, de lo contrario, puede que te lleves algún disgusto. Para empezar, no todas las compañías tienen la misma política en cuanto a maletas de mano así que a no ser que pretendas contratar el envío de maletas aparte, puede que se te complique algo la cosa.

El envío de maletas es una buena opción si no queremos marearnos demasiado. En la web maletasporavion.com explican detalladamente cómo hacer este tipo de envíos, creo que la web pertenece al grupo Star-Cargo, pero hay muchas empresas más que trabajan de forma similar, aunque ya te adelanto que a nivel relación servicio-calidad-precio, este grupo es de lo mejorcito que hay ahora mismo en España.

Tampoco puedes olvidar que no es lo mismo viajar a una ciudad con buenas conexiones con aeropuertos y trenes que ir a un pueblo que cuenta con pocas posibilidades de conexión. No es necesario irse muy lejos para ver ejemplos, si viajas a Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y otras grandes ciudades comprobarás que no tendrás demasiados problemas, pero si en lugar de ir a Alicante quieres llegar hasta Arenales del Sol, o en lugar de ir a Barcelona quieres llegar a Vilasar de Mar la cosa se complica bastante pues las conexiones son pocas y tienen horarios especiales, si a eso le sumas que no conoces la zona y que viajas cargado hasta los dientes más nos vale tener todo pensado y programado con anterioridad.

Y por último, pero no me nos importante, si tienes pensado viajar con niños o animales jamás lo dejes todo para el último momento. Si ya me parece complicado viajar dejando todo a la suerte, cuando se viaja con niños o con animales me parece una auténtica locura.

¿Y tú, cómo viajas?