Si tienes una piscina, cúbrela, disfrutarás más

La natación es uno de los deportes más completos que existen. Estamos cansados de oírlo, pero no siempre es fácil encontrar un lugar para hacerlo, que además de estar cerca de casa o del trabajo, cuente con una piscina en condiciones o unas instalaciones adecuadas y cómodas. Durante el verano, es más fácil, claro. Los más afortunados se van a la playa, y allí pueden nadar a sus anchas. Los menos, tienen que conformarse con la piscina local, la del barrio o la de la comunidad. El gimnasio es otra opción, pero te obliga a apuntarte a otras actividades, que sin duda te convienen, pero más adelante. Ahora, con nadar tienes suficiente. Y los más suertudos de todos, sin duda, son los que tienen una piscina propia en su casa. Esos sí que viven bien, ya que pueden disfrutar del agua, darse un buen chapuzón o hacer unos saludables largos siempre que les de la gana. Eso sí, para poder hacerlo durante todo el año, o casi, deberán tener una piscina cubierta.

Y esto es justo de lo que queremos hablar en este post, de las coberturas para piscinas. Las ventajas son inmensas. Si tienes una piscina, te recomendamos que instales una cúpula. Si quieres conocer sus grandes beneficios, continua leyendo este artículo, porque vamos a hablar de las cúpulas para piscinas.

Las ventajas de las piscinas cubiertas

Si eres de esas personas apasionadas de la natación, una deportista nata o simplemente, te apetece darte un buen baño en tu piscina cuando te venga en gana, y tienes la suerte de tener una piscina en tu hogar, te recomiendo instalar una cúpula para protegerla. Para empezar, te evitas gran parte de los problemas derivados de su continua limpieza y mantenimiento, así como del estar pendiente de la óptima concentración de productos químicos en el agua,. Y además también tendrás que retirar además las impurezas que el viento deja en el agua. Por no hablar de la temperatura. Con una cúpula, podrás mantener la piscina caliente durante buena parte del año.

  • Son seguras

las cubiertas para piscinas garantizan la seguridad de los niños pequeños y de las mascotas, ya que pueden incluir cerramientos específicos para que no puedan abrirlas una vez que hayan sido cerradas.

  • Ayudan a ahorrar

Una piscina cubierta evita el tener que calentar el agua ya que tiene la capacidad de mantener más el calor, incluso por la noche, y además evita que el agua se evapore. De esta forma, aguanta más sin reponer y por tanto, permite un ahorro económico significativo.

  • Minimiza el uso de productos de limpieza y cloro

La piscina cubierta reduce el uso de productos químicos de un 35 a un 60%, lo que además de un ahorro económico, contribuye al cuidado del medioambiente y de la salud de los usuarios.

  • Diferentes opciones y modelos de cubiertas para piscinas

En Cupoola, además de contar con un amplio catálogo de modelos, se esfuerzan por diseñar un entorno único y exclusivo alrededor de las piscinas de sus clientes, adaptándose a la forma, el lugar, el tamaño de las piscina y, por supuesto, también, a las preferencias estéticas de todos y cada uno de ell@s. La instalación de una “Cupoola” cerrada aumenta la temperatura de la piscina y permite ampliar la temporada de baño a los meses de primavera y otoño.

  • Salud

Las grandes firmas especializadas en la materia ofrecen cubiertas de piscina con protección UV solar, lo que permite lo que protege al usuario del efecto invernadero y de los rayos solares directos. De esta forma, es posible aprovechar el baño durante todo el año, incluso cuando el sol pegar duro, y solo pide la protección de una buena sombra.

  • Alarga la temporada de baño

Prolongan la temporada de baño, ya que la temperatura del ambiente se mantiene unos 5º más caliente que la temperatura del ambiente.

  • Mayor aprovechamiento del espacio

Si tienes una cubierta plana con un buen diseño, puedes aprovechar muy bien la cubierta. Consulta con los expertos, ell@s te darán soluciones perfectas para tu caso concreto.

Ya lo sabes, si tienes una piscina, cúbrela, disfrutarás más y podrás aprovecharla durante más tiempo.