Que no te engañen con la ropa

 

El sector del retail ha avanzado mucho en esta década, y deja tras de si un amalgama de luces y sombras que dilucida su posición como uno de los sectores que más ventas realiza. Sobre todo hay que tomar muy en serio a este sector en lo que respecta a las ventas online, ya que han sido capaces de marcar un camino exitoso en la experiencia de compra, que se ha extendido a otros sectores.

Pero sin duda, uno de los hechos más controvertidos de este sector gira en torno a la calidad y la fabricación de las prendas. Respecto a la fabricación de las prendas son muchas las personas que dejan de comprar marcas específicas porque los procesos de fabricación no tienen en cuenta los derechos laborales, o contaminan gravemente expulsando gases de efecto invernadero. Y respecto a la calidad, hemos visto como los precios de algunas marcas han bajado considerablemente reduciendo consigo la calidad de las prendas, de manera que estas se tienen que cambiar de manera más frecuente.

Por suerte, todavía existen marcas que apuestan por la calidad de todas sus prendas.

En España, uno de los referentes en calidad de las prendas fabricadas es HHG, una empresa de venta al por mayor que lleva trabajando desde 1995 ofreciendo dos colecciones anuales, y con almacenes proveedores en Madrid, Bilbao y Argentina. Sin duda una marca a la que tener como referencia.

En cualquier caso, de nada sirve hablar sobre la calidad de la ropa sino ponemos solución a la baja calidad. Para que no tengamos que buscar como locos diferentes formas de detectar la calidad de la ropa, vamos a ver diferentes consejos con los que estar seguros a la hora de comprar una prenda.

Elegir la ropa con estos consejos es mucho más seguro

Observa la prenda a contraluz. Cuando estás tratando de descifrar si esa prenda de seda merece su precio, mírala atentamente con una luz de fondo. Cuanto menos transparente sea, mejor calidad tendrá.

Haz un test de arrugas Esto depende claramente del tejido que estés valorando, una prenda de lino se arrugará siempre más fácilmente que un algodón. Pero haz la prueba: cierra el puño sobre una parte de la tela durante 5 segundos y suéltala. El nivel de arrugas te ayudará en tu decisión.

Y haz otro test de elasticidad. Tira suavemente de la tela en dos direcciones, y suéltala en unos segundos. Si es un buen tejido, mantendrá su forma original. Si a la primera de cambio la tela pierde la forma…. es que no es de buena calidad.

Si tienes dudas, compra la colección de hombre. Si lo que quieres es una prenda básica, como una camiseta de algodón, y temes que el tejido sea demasiado transparente, bucea en a sección masculina. Posiblemente encuentres una prenda similar y te asegurarás un tejido más tupido.

Fíjate en la cremallera. Por norma general, las prendas de mayor calidad suelen llevar cremalleras ocultas o bien rematadas, a no ser que la cremallera sea un elemento estético o de moda. Comprueba que sube y baja con facilidad.

Comprueba las costuras y dobladillos. Una prenda de calidad siempre está bien rematada y con forma regular. Y un plus para chicas altas: mira cuántos centímetros extra te permitiría alargar el dobladillo, lo ideal es que tenga entre 3 y 5 centímetros para que notes la diferencia.

Comprueba siempre el etiquetado. Las fibras naturales como la seda, el algodón o la lana resisten mejor el desgaste del tiempo y los lavados que los materiales sintéticos.

Ojales y botones. Se puede deducir la calidad de una prenda por cómo están hechos los ojales y cómo son sus botones. Preta atención a los remates y también a cómo están cosidos, si es una costura muy débil, sabemos lo que pasará en breve.

Un truco de toda la vida para saber si es cuero de calidad. El tacto y el olfato son aquí tus mejores aliados. Un cuero auténtico y de calidad tenderá a ser más suave, y no es elástico. Además, los componentes sintéticos desprenden un olor fácil de identificar.

El precio siempre es un indicador. Si bien el coste de una prenda no solo tiene que ver con su calidad (infuyen otros determinantes como el marketing o el posicionamiento de la marca).