La azotea del Círculo, un lugar perfecto para una pedida de mano

Hay lugares que son especiales, y no hablo de que las grandes campañas de marketing que organizan empresas del sector como Dicendi les hagan destacar, sino que tienen ya de por sí todo para convertirse en enclaves inolvidables, como es el caso de la azotea del Círculo de Bellas Artes, en pleno centro de Madrid.

La verdad es que sin apenas publicidad se ha convertido en uno de los lugares preferidos de todos aquellos madrileños y visitantes de la capital que quieren buscar un lugar especial para sorprender a alguien o convertir una noche normal en un momento inolvidable.

Será por su maravillosa localización, en un edificio emblemático de la ciudad como es el Círculo de Bellas Artes, en pleno centro, entre Gran Vía y la calle Alcalá y frente casi a la fuente de Cibeles, o por las increíbles vistas que se obtienen de toda la ciudad desde esa altura, desde podemos divisar los lugares más conocidos de la ciudad, las azoteas de hoteles que buscan hacerse un hueco en ese sky line tan exclusivo, pero el caso es que esta terraza se ha convertido en un punto de encuentro al que ha llegado a acudir incluso en alguna ocasión el propio rey Felipe VI.

Y es que además del enclave y de sus vistas panorámicas, ya que se puede girar por toda la azotea y ver diferentes zonas de la ciudad, la terraza cuenta también con un bar que hace a las veces de restaurante, con unas mesas donde podemos degustar sus platos. Y asimismo hay también una zona chill out con colchonetas donde poder estirarnos a ver las estrellas con nuestra pareja mientras escuchamos música, algo que es muy complicado de conseguir en una gran ciudad como Madrid.

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Un lugar ideal para un momento inolvidable

Es un enclave tan perfecto que se ha convertido también en uno de los preferidos para celebrar aquellos momentos que sabremos que serán inolvidables o que queremos tener para siempre en nuestras retinas. Es por esto que, según nos cuentan desde allí, muchos son los chicos que han atrevido ya a pedir matrimonio a sus novias inspirados por ese ambiente tan relajado y tan íntimo que se genera con las luces y la música.

Y no es para menos, el lugar es perfecto. El plan podría ser el siguiente: una cena en el restaurante de la azotea, con un menú ligero, y charlar sobre lo bonito de la relación mientras se va haciendo de noche y empieza a cambiar el ambiente hacia la barra chill out, cuando os podéis pasar a una de las colchonetas mientras tomáis una copa o uno de los cócteles que allí preparan. Después, en ese ambiente tranquilo, puedes aprovechar para declarar tu amor hacia esa persona tan especial y entregarle en medio de esa música el anillo de compromiso mientras le haces la pregunta tan esperada.

Una respuesta positiva simplemente será el broche de oro para un momento único y que no olvidaréis en la vida.