Cómo se pueden elegir las sillas de comedor

Los especialistas en sillas de J.Valls creen que a la hora de elegir sillas de comedor o de otros puntos de la casa se deben tener siempre en cuenta una gran cantidad de cosas. Esto es algo que en su opinión muchos clientes que acuden a ellos no suelen valorar, por lo que si se quieren adquirir unas buenas sillas y acertar, conviene seguir. Una serie de consejos.

El material de fabricación

En cuanto al material en que están fabricadas las sillas, multitud de decoradores piensan que la madera natural es la ideal a la hora de fabricar una silla para el comedor. El caso es que existen muchos tipos de madera, pese a que en nuestro país las más populares son la haya o el pino.

En el caso particular de las hayas, hablamos de árboles que cuentan con un crecimiento bastante lento, lo que hace que la madera tenga una resistencia mayor que la que tiene pino, por ejemplo. Por este motivo, la madera de haya es la que se usa más a la hora de realizar las sillas de comedor.

No debemos olvidar también que la madera de haya pueda curvarse, tornearse o tallarse de forma sencilla, por lo que se pueden hacer unos diseños de sillas bastante más sofisticados que los que tienen las sillas de pino.

La madera de haya también puede teñirse de forma fácil, por lo que suelen siempre hacerse de tal forma que puedan hacer juego con otros muebles que puedan haber en la sala.

Algo que conviene saber es que la madera en la que está realizada la haya es bastante sensible a la carcoma. Esta es la razón por la que no acostumbran a verse sillas de madera de haya en los exteriores, como patios o terrazas.

Otra ventaja que tiene la madera de pino es que es más económica que la de haya, sin dejar de ser una madera de gran calidad.

A la hora de trabajar con ella es una madera con la que es más sencilla trabajar, puesto que es más blanda que la de pino.

El diseño

Respecto a un tema tan importante como el diseño, no solo tiene que ser agradable en lo estético, también deberá ser ergonómico. Fundamental que el respaldo no tenga forma recta, deberá tener algo de inclinación, de tal forma que quien se tenga que sentar en la silla puede poder reclinar hacia atrás si lo desea.

No olvidemos también la importancia de que el propio respaldo cuenta con una curva, de tal forma que pueda adaptarse a la espalda de la persona que se pueda sentar y que no le duela una vez haya quedado sentado durante un cierto tiempo.

Los refuerzos

Si queremos que nos dure la silla, la silla de comedor tiene que tener los refuerzos pertinentes. Como es lógico, si se ponen travesaños en la parte del frente y en la zona lateral unos que se encarguen de unir las patas  impidiendo que la estructura de la silla pueda deformarse en poco tiempo.

Algo que no sucede con tanta frecuencia es que incluyan una serie de escuadras denominadas de triple diente en las cuatro esquinas del bastidor de la silla, las cuales impidan que se pueda desarmar con la utilización y el paso del tiempo.

Los tapizados

En el caso de que queramos tapizar las sillas del comedor hay varios materiales para hacerlo. Con frecuencia se suele usar alguna clase de tela. Lo mejor es que la tela no sea demasiado resbaladiza, de tal forma que la persona que se llegue a sentar no termine resbalándose.

Algo que también es conveniente es que el color de la tela no sea demasiado claro, pues se va a ensuciar con bastante rapidez. Existen personas que lo que hace es ponerlas una funda a las sillas, pero también es cierto que haciendo esta lo que ocurre es que la oculta la belleza de la madera o de la tela en que puedan estar tapizadas.

Siempre es conveniente que el diseño no sea muy llamativo y que los colores no tengan mucha intensidad. De esta forma no se va a cansar la vista o se van a poder pasar de moda.

Las sillas de comedor se van a poder tapizar en un material de carácter sintético, como es el denominado skay o polipiel. En este caso es un material que se limpia con facilidad y donde no va a ser necesario el llevar nuestras sillas al tinte a la hora de quitar las manchas. Por esta razón las sillas de hostelería acostumbran a tapizarse en polipiel.